Literario

martes, 30 de abril de 2013



  
 
La mañana en Culiacán era tibia, el rugir de los automotores aún no era ensordecedor permitía escuchar el trino de algunas aves que posaban en los árboles que estaban alrededor, me invadió una sensación de espiritualidad. Apenas había terminado de salir de casa para realizar mis actividades cotidianas, quería empezar temprano en lo que prometía ser un excelente día.
 Súbitamente todo cambió,  escuché varias detonaciones que sonaron muy cerca de donde me encontraba, mis músculos se tensaron y apareció un vuelco en mi corazón que se preparó para la huida.
Lo  metálico del sonido llamó poderosamente mi atención, tanto que jaló mi cara hacia el sitio de procedencia de los disparos, al hacerlo alcancé a distinguir un auto compacto rojo  que se alejaba vertiginosamente de mi casa, llevando en su interior a varios mozalbetes que reían y gritaban festejando su fechoría.
Siempre había escuchado  que cuando un proyectil penetra la carne se siente caliente, aparece humedad y al poco tiempo viene el dolor.
Me incorporé del lugar donde me guarecí para no ser lesionado, fue hasta entonces que algo taladró como una puñalada en el lado izquierdo de mi espalda quizá  porque aflojé el cuerpo, luego llegó una sensación de humedad que impregnó el lino de mi camisa.
La reacción natural e inmediata de esta clase de catástrofes es comprobar si algo vulneró  nuestra humanidad; toqué el sitio de impacto y sentí húmeda la tela  ¡ Me dieron! pensé, bajé rápidamente mis brazos para examinar el contenido de  mis dedos y lo que miraron mis ojos me llenó de confusión ¡el líquido era de color rosa mexicano! me regresó el dolor del omóplato. Entonces comprendí, ¡era Gotcha! fue como volver a nacer.
 
                                Dr. Nicolás Avilés González
                                          nicolasavilesgonzalez@hotmail.com
 
 

sábado, 13 de abril de 2013

Las alas de Titika
Un médico contador de historias
María Julia Hidalgo López
13-04-2013
Llegó con libro en mano y lo regaló con la formalidad de un médico. Mi curiosidad me llevó a indagar quién era ese personaje que miraba el paisaje del monte con ojos repletos de plenitud y añoranza. —Crecí detrás de esos cerros y verlos de nuevo me reviven el pasado—, casi adivinando mi pensamiento, fue lo que dijo sin que nadie le preguntara nada. La señora del lugar le sonrió gustosa y le agradeció el obsequio. Lo supe después, que ambos vivieron su infancia en el mismo pueblo, y el libro que ahora llevaba era su más reciente publicación: "Retazos".

Nicolás Avilés González es el hombre que llegó esa tarde, médico de profesión y escritor de historias cargadas de personajes y sentires de su pueblo. Nicolás Avilés nació en un pueblo cañero del estado de Sinaloa y sus andanzas lo llevaron a conocer los recovecos de la sierra sinaloense y los aires de sus costas. Su formación médica la realizó en la UNAM y vivió mozas experiencias en la ciudad de México. Sin embargo, pese a los años de ausencia, supo que regresaría a su tierra natal y en ella formaría su familia.

Así lo hizo y actualmente Nicolás Avilés es también un narrador que detalla el panorama del que se ha nutrido su vida y con ésta las anécdotas y el habla de los que nunca se fueron; esos que permanecen y forman parte indeleble de la tierra y de todo lo que ella envuelve.

Así es como nació el primero de sus libros, haciendo honor a su pueblo Costa Rica, Se va a saber dijo Barrón', título que confabula la advertencia de quien conoce una verdad que no tardará en ser del dominio de todos. Su inicio literario parte de su tierra natal y con este arranque continúa coloreando las vivencias de la gente sin rostro, con él la identifica.

'El brujo de las dos magias', el segundo de sus libros, donde la trama parte de un velorio al que no le faltan lágrimas, pero en el que sí se susurra el dolor como una más de las dolencia de aquellos que encerrados en un cuarto, velan la ausencia de uno de los suyos. Imágenes de pobreza y olvido que reseñan el vivir de quienes trabajan la tierra en el más desolado de los abandonos. Personajes que retratan un ambiente de miseria, sin que por ello carezcan de fe y esperanza.

Contrastando con el paisaje serrano de 'El brujo de las dos magias', Avilés publica después 'Con la muerte en los pies', un relato donde comparte la experiencia de un estudiante de medicina que, ante la disyuntiva de ejercer su servicio social, elige un lugar que dista en todo lo por él conocido. José, el nuevo pasante, se queda mudo al no saber anunciar la muerte del que fuera el primero de sus pacientes. Dando un giro a las historias biográficas, aparece en el 2010, en colaboración con Eduardo Ramos, 'Alborada', título que le atribuye por el nacimiento de Radio UAS. En Alborada se plasma, a manera de crónica, los avatares ocurridos en la creación de la radiodifusora universitaria en los años 70's; quiénes fueron los precursores, cuáles las circunstancias.

Con 'Retazos' fue que conocí al médico que decidió escribir la vida de su región con todo y sus personajes y anécdotas; esas que hermanan a los seres de un mismo lugar. En 'Retazos', los aludidos, si los hubiera, se identifican con nombres, hazañas y sitios por ellos reconocidos. Quienes conocen a Nicolás Avilés, ahora sabrán que los retazos de tela que compraba su madre en los saldos de las tiendas, sirvieron para confeccionar los pantalones de él y de sus hermanos, y que esos recuerdos de infancia sirvieron ahora para homenajear la labor de doña Petra González de Avilés, que como buena administradora del hogar, supo y sabe, como muchas, sortear la raquítica economía familiar. ¡Enhorabuena Nicolás!, que sigan las historias.

Comentarios: majuliahl@gmail.com
PUNTOS SUSPENSIVOS BADIRAGUATO

Para este municipio hay varios aspirantes a obtener la candidatura a la presidencia por el PRI: Mario Valenzuela, Óscar Lara Salazar, José Luis Morales, Albertico Medina Serrano, José Dolores Lara y José Paz López Elenes.Con el regreso del PRI a Los Pinos, ese partido busca ahora definir candidaturas tomando en consideración, principalmente, el posicionamiento de los aspirantes. La mayoría de los actuales pretensos son de perfil político convencional, no representan cambio alguno. De llegar, harían lo mismo que todos los anteriores, incluso no podría ni siquiera aventurarse que mejoren lo realizado por el actual primer edil, Ángel Robles Bañuelos, apegado al 'librito' de las tradicionales formas de gobernar.La diferencia en el grupo la marca José Paz López Elenes, fundador de la UAS en Badiraguato, quien ocupaba el segundo lugar en los sondeos realizados por los propios tricolores, casi empatado con Mario Valenzuela y un poco arriba de Óscar Lara. Entre ellos saldrá el candidato en los próximos días.José Paz, abogado con maestría en derecho constitucional y dos especialidades (en derecho parlamentario y civil mercantil), logró su posicionamiento gracias a un trabajo político intenso, pueblo por pueblo, casa por casa, apoyado por docenas de jóvenes que aspiran a realizar un relevo generacional de la clase política en ese territorio.NAVOLATOLos tres priistas punteros en los sondeos para el municipio de Navolato son Sergio Jacobo Gutiérrez (gerente de la Japan), Miguel E. Calderón Quevedo (diputado local) y Rigoberto Valenzuela Medina (secretario del Ayuntamiento). De entre ellos saldrán dos candidatos, uno a la diputación y otro a la presidencia. Sergio Jacobo renunciará el próximo viernes 4 de abril para estar habilitado en caso de ser seleccionado por el PRI. El 17 de abril empiezan las precampañas y antes de esa fecha estará ya todo 'cocinado'.MARICELA F. IBARRAEn las últimas semanas de marzo, un grupo de estudiantes de la licenciatura en estudios internacionales de la FEIyPP realizaron, en Ciudad Universitaria de la UAS, una noble campaña en apoyo a la fundación 'En acción sólo por amor', una casa hogar para personas mayores de edad, ubicada en Ángel Flores #1957, en la colonia Aurora, en Culiacán.Este santuario filantrópico alberga a 23 personas, la mayoría de los cuales no tiene familia. Quienes trabajan ahí son voluntarios y reciben todo tipo de donaciones.La acción fue coordinada por Maricela Ibarra, Martín Valdez y Gina González, que lograron recolectar una buena cantidad de artículos como leche, atún, comidas enlatadas, puré de tomate, espagueti, avena, arroz, azúcar, lentejas, galletas, café, ropa, pañales desechables, juegos de entretenimiento, libros, entre otras cosas. Todo esto fue aportado por estudiantes y maestros. El día de la entrega fue muy satisfactorio y los habitantes del asilo estuvieron muy contentos con el apoyo de los jóvenes.Sabemos que esta labor caritativa y de promoción social es muy importante para la formación de la conciencia ciudadana en las nuevas generaciones. Confiamos en que continúen porque Maricela y sus amigos son líderes natos. No deben olvidar, tampoco, que lo significativo en estos actos no es lo que ustedes hacen, sino el hecho de que los necesitados reciban ayuda. Felicitaciones.Ya está circulando el libro de cuentos Retazos, de Nicolás Avilés González. Se suma a una abundante obra literaria que toma al pueblo de Costa Rica como objeto de inspiración. Es publicado por la UAS. Es una lectura que lo hipnotizará. Estamos ante un excelente narrador.memoibarra@hotmail.com






                                 Un médico contador de historias

Llegó con libro en mano y lo regaló con la formalidad de un médico. Mi curiosidad me llevó a indagar quién era ese personaje que miraba el  paisaje del monte con ojos repletos de plenitud y añoranza. —Crecí detrás de esos cerros y verlos de nuevo me reviven el pasado—, casi adivinando mi pensamiento, fue lo que dijo sin que nadie le preguntara nada. La señora del lugar le sonrió gustosa y le agradeció el obsequio. Lo supe después, que ambos vivieron su infancia en el mismo pueblo, y el libro que ahora llevaba era su más reciente publicación: ‘Retazos’.

Nicolás Avilés González es el hombre que llegó esa tarde, médico de profesión y escritor de historias cargadas de personajes y sentires de su pueblo. Nicolás Avilés nació en un pueblo cañero del estado de Sinaloa y sus andanzas lo llevaron a conocer los recovecos de la sierra sinaloense y los aires de sus costas. Su formación médica la realizó en la UNAM y vivió mozas experiencias en la ciudad de México. Sin embargo, pese a los años de ausencia, supo que regresaría a su tierra natal y en ella formaría su familia.

Así lo hizo y actualmente Nicolás Avilés es ahora también un narrador que detalla el panorama del que se ha nutrido su vida y con él las anécdotas y el habla de los que nunca se fueron; esos que permanecen y forman parte indeleble de la tierra y de todo lo que ella envuelve. Así es como nació el primero de sus libros, haciendo honor a su pueblo Costa Rica, ‘Se va a saber dijo Barrón’, título que confabula la advertencia de quien conoce una verdad que no tardará en ser del dominio de todos. Su inicio literario parte de su tierra natal y con este arranque continúa coloreando las vivencias de la gente sin rostro, con él la identifica.

‘El brujo de las dos magias’, el segundo de sus libros, donde la trama parte de un velorio al que no le faltan lágrimas, pero en el que sí se susurra el dolor como una más de las dolencia de aquellos que encerrados en un cuarto velan la ausencia de uno de los suyos. Imágenes de pobreza y olvido que reseñan el vivir de quienes trabajan la tierra en el más desolado de los abandonos. Personajes que retratan un ambiente de miseria, sin que por ello carezcan de fe y esperanza.

Contrastando con el paisaje serrano de ‘El brujo de las dos magias’, Avilés publica después ‘Con la muerte en los pies’, un relato donde comparte la experiencia de un estudiante de medicina que, ante la disyuntiva de ejercer su servicio social, elige un lugar que dista en todo lo por él conocido. José, el nuevo pasante, se queda mudo al no saber anunciar la muerte del que fuera el primero de sus pacientes. Dando un giro a las historias biográficas, aparece en el 2010, en colaboración con Eduardo Ramos, ‘Alborada’, título que le atribuye por el nacimiento de Radio UAS. En Alborada se plasma, a manera de crónica, los avatares ocurridos en la creación de la radiodifusora universitaria en los años 70’s; quiénes los precursores, cuáles las circunstancias.

Con ‘Retazos’ fue que conocí al médico que decidió escribir la vida de su región con todo y sus personajes y anécdotas; esas que hermanan a los seres de un mismo lugar. En ‘Retazos’, los aludidos, si los hubiera, se  identifican con nombres, hazañas  y sitios por ellos reconocidos. Quienes conocen a Nicolás Avilés, ahora sabrán que los retazos de tela que compraba su madre en los saldos de las tiendas, sirvieron para confeccionar los pantalones de él y de sus hermanos, y que esos recuerdos de infancia sirvieron ahora para homenajear la labor de doña Petra González de Avilés, que como buena administradora del hogar, supo y sabe, como muchas, sortear la raquítica economía familiar. ¡Enhorabuena Nicolás!, que sigan las historias.

Comentarios: majuliahl@gmail.com

 

 

 

martes, 2 de abril de 2013

 
En Costa Rica teníamos a un mentiroso:
 
Platicaba Chinto que en una ocasión se interno en lo más profundo del monte que está enseguida del Panteón de Costa Rica, lo hizo con el propósito de traer una carga de leña para mantener el fuego en las hornillas de su cocina, estando allá lo atacaron varios jabalíes, como no portaba arma de fuego al cinto desesperado no le quedo otra que arrojar su hacha contra la puerca más grande, la líder de la manada, con tan buena suerte que le dio en la parte superior de su cuerpo voluminoso, retrocedió y con ella el resto de los animales perdiéndose entre lo espeso de la maleza. A los tres años regresó por leña al mismo sitio, cual no sería su sorpresa, miró a la cochi que aún la traía, la seguía una camada como de diez cerditos, cada uno llevaba su respectiva hachita clavada en su lomo.
 
Dr. Nicolás Avilés González