Literario

lunes, 19 de marzo de 2012




                                    ÁNGELES QUE LLEGAN DEL CIELO AL NORTE DE SINALOA


Se trata de médicos de diversas especialidades, enfermeras, dentistas, quiropracticos, psicoterapeutas, promotores de la salud, traductores y pilotos, que desde el primer jueves de octubre del año en curso y luego mes tras mes hasta el primer jueves de junio del año siguiente aterrizan sus aviones en la pista d el pueblo mágico de El Fuerte, Sinaloa, con el único objetivo de llevar salud, educación y sobre todo un mensaje de solidaridad humana y de esperanza. Traen un remanso de paz, que en estos tiempos difíciles se torna imprescindible, en estas épocas en que el afán de lucro y el vellocino de oro han sentado sus reales en gran parte de la humanidad. Los voladores nos muestran que aún existen personas interesadas en el bienestar de otras y, así, de octubre a junio de cada año, desde 1933, ponen sus conocimientos a disposicion de la población que les solicite sus bendiciones. De aquí que para atender al mayor número de necesitados se distribuyen en Ocoroni, El Fuerte, El Carrizo, San Blas en Sinaloa y en Urique en el vecino Estado de Chihuahua.

Este apostolado arrancó desde los treintas del siglo pasado, cuando el doctor Iner Sheld Ritchie en un viaje por ferrocarril desde Loma Linda en el Estado Dorado de California hasta la ciudad de México pasó por los territorios yaqui y mayo en los estados de Sonora y Sinaloa, y dada su enorme sensibilidad y amor por la humanidad se percató de las necesidades que tenían los lugareños, entonces decidió que prestaría sus servicios profesionales mientras le quedaran fuerzas para hacerlo. Despues de entrevistarse con el presidente Abelardo L. Rodriguez y de obtener el permiso para ingresar al país, regresó para traer salud y bienestar a esos hermanos que se encontraban abandonados por la seguridad social, naciendo así una gran agrupación.

Actualmente LIGA es una organización que agrupa a más de dos mil médicos formados en las más prestigiadas universidades de los Estados Unidos de América, algunos de estos son los que se distribuyen en esas comunidades sinaloenses y en otros sitios de la República Mexicana, abarcando Sonora, Chihuahua, Baja California Norte, Campeche y otros puntos a nivel internacional.

Mes tras mes desde hace ya setenta años, más de venticinco aviones repletos de ángeles que descienden del como golondrinas del cielo para dar salud y esperanza a nuestros hermanos necesitados, de aquí el nombre de The Flying Doctors Of Mercy. Vienen expertos buscando curar o al menos paliar padecimientos de especialidades diversas, tales como cardiología, traumatología, oftalmología, cirugía general, otorrinolaringología, psicología, medicina general, medicina interna, ginecología, odontología.

 Con una animosidad que no les cabe en el pecho atienden la consulta y los equipos quirurgicos operan sin cesar durante los dos días que dura la jornada. Si hubiese un padecimiento que por limitaciones materiales no es posible atenderlo, hay una tendencia a trasladarlo hacia los Estados Unidos para la solución de los problemas. Un ejemplo de esto es el niño Carlos Dyan Hernández que fue operado a cirugía de corazón abierto por el doctor Leonard Biley y su equipo quirurgico en Loma Linda, California, es uno de los muchos que se han  beneficiado de este servicio. Mi esposa Laura y yo hemos tenido la fortuna de colaborar con ese hermoso proyecto.

¡ Y vaya que son seres sensibles al dolor ajeno, vaya que los conmueve la tragedia humana! ésta es la única divisa que existe, este es el motor que los impulsa a dejar la tranquilidad de sus alcobas en los diversos estados de Unión Americana y arriesgarse a viajar hasta estas tierras extrañas. La solidaridad humana es lo que los hace cruzar fronteras, escuchar una lengua distinta a la suya, soportar calor, los mosquitos y lo pesado de la jornada. Los he visto cansados, pero siempre felices, compartiendo sonrisas, satisfechos de haber cumplido de manera cabal con su apóstolado. De repartir su mensaje de amor.

Liga, no sólo atiende temas de salud, también ha participado en la construccion de "El Colegio del Pacifico" en el municipio de Navojoa, Sonora. Esta institución tiene capacidad para atender 300 educandos en sus aulas. Otra gran obra educativa realizada por LIGA es la "Escuela Industrial" en Tesopaco con capacidad para 200 alumnos. En Nuevo León apoya a la Universidad de Montemorelos, especialmente en la conservacion de las instalaciones de la licenciatura de Médico Cirujano y  a la escuela de técnico dental, todo esto en el rublo de la educación.

Por las actividades a favor de la educación  y la salud en los pueblos de México, LIGA ganó en 1990 la medalla de honor George Washington y en la semana de Aviación y Tecnología del Espacio obtuvo el galardón "Aeroespacial Laurete" por la operación de vuelos aéreos con ayuda humanitaria. Pero el premio mayor que ha ganado LIGA es el reconocimiento de cada uno de nosotros, de la sonrisa y, del "Gracias" que de manera de sincera y espontánea les otorgan cada uno de los pacientes que reciben sus bendiciones. Hoy a pesar de tiempos adversos ya que son victimas del burocratismo y la insensibilidad del Estado haciéndoles difícil el transito de sus aviones por los aeropuertos nacionales, no han desistido en su apostolado. Siguen a pesar de que los cateos en sus aeronaves pone en peligro sus jornadas. Hago votos para que esto cambie y se les permita seguir asistiendo a más de seiscientos pacientes en dichas plazas. Estoy seguro que estos ángeles seguirán volando por los cielos del norte de Sinaloa.

                                                               Dr. Nicolás Avilés González