Literario

lunes, 28 de noviembre de 2011

El Padre Jeringas


                                                                       El Padre Jeringas

El verano calaba  aquella noche de trajín intenso en el servicio de urgencias del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Culiacán, Sinaloa, México, las ambulancias no dejaban de aular entregando su delicada carga de dolientes. Hombres y mujeres se arremolinaban alrededor del puesto de control buscando ser atendidos por el médico de guardia. Las camas de hospitalización repletas, el servicio estaba realmente saturado. Las enfermeras no cesaban su vaivén; los pasantes se encontraban ocupados todos. No había señales de descanso para nadie en todo el turno. En esa vorágine, allá a las altas horas de la noche hace presencia un hombre de estatura mediana, complexión regular, tez blanca, pelo negro, enfundado en habitos de sacerdote católico. En su mano derecha portaba un maletín de piel color negro, pero dado su constante uso mostraba abundantes zonas decoloradas. Pronto estubo cerca de mí, sin ambages me interrogó sobre el estado de salud que guardaban los pacientes que estaban internados, enseguida remarcó su interés por los más graves.
Dudé en darle la información, no es costumbre proporcionarla al menos que el solicitante sea familiar directo, se notaba que el señor que me la solicitó nada tenía que ver con alguno de ellos, con recelo pregunté sobre el objeto de su presencia en nuestra área de trabajo, quizá me notó molesto por lo que respondió de inmediato -Soy el padre Héctor Orozco y mi función es asistir a  enfermos en su lecho de dolor, especialmente aquellos que estén graves, entendí y enseguida le dí el número de las camas que correspondían a los más enfermos en aquella noche de agosto. El lugar parecía un horno ya que  no funcionaba la climatización artificial por lo que el calor realmente sofocaba y por otro teníamos abundante trabajo.
Al recibir la ubicación de las camas, enseguida se apresuró en su busca y, así uno a uno los fue visitando, se detenía un tiempo corto, pronunciaba una oración inenteligible dado que la hablaba casi sin separar sus dientes incisivos, momentos después colocaba un escapulario en alguna de sus muñecas y pasaba a otra cama y se repetía el ritual. Cuando ya los había visitado se despedía e iba a otras salas en busca de otros. Esa noche dado lo intenso del trabajo no lo miré regresar desde el interior del hospital.
Después de esta coincidencia su figura encorvada con el maletín viejo en su mano derecha, su hábito blanco y  la estola púrpura que portaba cruzándole el  cuello se me hicieron familiares; lo mismo ¿Dónde están los enfermos más graves? enseguida, raudo se encaminaba hacia los cubículos, pronunciaba sus rezos y, sabía que los había visitado dado el escapulario que les colocaba en su muñeca derecha.
En ocasiones no le era posible acercarse a los pacientes dado su calidad de aislados, eso no le impedía cumplir su objetivo ya que desde las puertas de las salas murmuraba oraciones, enseguida tomaba agua del grifo con una jeringa; la bendecía y desde ahí se las arrojaba sobre los cuerpos. Lo anterior era frecuente en niños en peligro de morir.  Desde luego que estos no estaban bautizados, él, sin permiso de los padres lo hacía con el agua contenida en el dispositivo  cumpliendo así con el mandamiento de la Iglesia; de aquí el mote de "Padre Jeringas".
Desde principios de la década de los años ochentas, lo he visto caminar de hospital en hospital, noche tras noche llevando al límite su capacidad física para cumplir con su apostolado; salvar almas de parecer en el lago del fuego eterno, según él, fallecer sin asistencia espiritual, se muere en pecado y su destino, morar en el lago de lumbre que se encuentra en el centro del Infierno.
Dado lo noble y lo constante de sus acciones se han elevado leyendas con respecto a su persona y hacia su actividad, hay algunos que lo quieren ver como santo, dicen que tiene el poder de la sanación; aquí le comparto uno de sus milagros; Don Fernando Valenzuela, un vecino de esta ciudad portador de asma bronquial; padecimiento crónico que de manera súbita se agudiza provocando sofocación intensa y muchas de las veces  el paciente necesita la aplicación de sustancias intravenosas, oxigenación y nebulizaciones con broncodilatadores para su recuperación. En uno de tantos episodios, ahí estaba Don Fernando y hasta él llegó el padre; al paciente no le pareció adecuada la visita, inmediatamente pensó que estaba en artículo de muerte, que la presencia del sacerdote representaba la santa unción, en ese momento lo rechazó lanzándole  palabras altisonantes hacia su persona  y de manera enérgica ordenó a la enfermera que le retirara las líneas que descargaban líquidos dentro de sus venas, ya sin ellas se marchó no sin dificultad rumbo a su casa, argumentó que si le tocaba morir que mejor fuera en su cama, no murió, pero tampoco ha regresado al servicio de emergencias, ahora en tono socarrón comenta -Me curó el padre jeringas
El sacerdote acepta de manera tácita su don, ya que cuando se le pregunta si lo tiene, contesta -Yo curo a través del poder de mi padre Dios- dejando el resto a la imaginación y la fé de la gente. Otra situación que se dice que tiene, es el don de la bilocación, también aquí no afirma, ni rechaza que lo posee, sólo se concreta a decir -Dice la gente que me ve en dos lugares a la vez- abonando a la leyenda que se ha construido  alrededor de su persona.
 Ya no  tenemos el vestido blanco de Lupita la Novia de Culiacán,  hoy queda la sotana del párroco que nos  sigue iluminando, pero incluso, cuando él ya no esté en nuestras calles, seguramente seguirán los brillos de ambos desde el cielo; ya que seres de luz como Lupita y el padre  se quedarán por siempre entre nosotros ¡Sigue bendiciéndonos padre jeringas!

                                               Dr. Nicolás Avilés González

jueves, 17 de noviembre de 2011


Chinto Mentiras


¡Cuentame la última Chinto!
Así gritaba un hombre al que por la calle lodosa caminaba como si tuviese prisa.
-¡Dime la última Chinto!. Insistía el que con el torso desnudo desafiaba el calor inclemente de septiembre bajo la sombra de una gran pinguica. Como no lograba lo que quería le llama de nuevo
-¿Pero hombre, por qué tan de prisa?- Gritaba con la clara intención de que el que caminaba zigzagueando por la calle resbalosa, tratando de no caer en los charcos rebosantes que había dejado la copiosa lluvia que hacia minutos había terminado de caer, se detuviera. Quería que le relatara alguna de las muchas anécdotas que tenía Chinto para contar. El aludido sólo disminuyó un poco el paso al tiempo que giraba pausadamente su tez morena y con los dedos de su mano derecha elevó de manera discreta el ala de su sombrero de lona blanco y enseguida agregó
-No hombre, no puedo contarte nada en este momento voy de prisa- El de la pinguica, sorprendido por la respuesta intentó saber el motivo de la premura
-¿Que sucede, cual el motivo de ir tan rápido para el Seguro?
El moreno, después de escucharlo sonrió, lo hizo de manera discreta, aunque llevaba buena dosis de picardía ya que esta tenía de sobra y agregó.
-Sabes lo ordinario que son los plebes- Hasta ahí se la dejó, espero que el bichi le hiciera otra pregunta, intuía lo que vendría, sabía que el de la pinguica mordería el anzuelo o que quedaría atrapado en su propia red y así fue.
-Si son muy ordinarios los chámacos. Lo afirmó, dándole la señal a Chinto de que estaba influido y enseguida otra- ¿Que le pasó a tu plebe?- No había dudas, enseguida, la mirada de Chinto se tornó más picara que de costumbre y contestó- ¡Donde vas a creer, desde temprano tienen internado al más chico, este el motivo del apuro!- No añadió más y espero que el bichi solicitara ampliación de motivos y lo hizo- ¿Que tiene tu hijo, por qué está internado?- La pregunta llevaba toda la ingenuidad que en aquel cuerpo escurrido cabía. Esto era lo que esperaba el mentiroso- Pues que crees, este recabrón se tragó ésta mañana un peso Morelos de plata- Sin preámbulos, sin defensa, envuelto totalmente en el influjo mágico de Chinto, replicó-¿Se le atoró en el galillo?- A Chinto no le quedó duda alguna de que el bichi estaba enredado en su propio estambre y le completó- ¡No, no tiene el peso en la garganta, el problema real es que en lo que va del día sólo ha arrojado dos veintes y un diez!
-¡Cincuenta centavos!- dijó sorprendido el ingenuo- a lo que contestó Chinto- Si solamente cincuenta centavos, me dicen los médicos del Seguro que si no arroja el otro tostón me lo van a operar ya que tiene el riesgo de que le pegue peritonitis.
-Ahora comprendo el motivo de tu apuro, creo que es muy grave el asunto de tu plebe. después de decir lo anterior lo conmina a que apresure el paso de nuevo de la manera siguiente- No te detengas, discúlpame que te embromé, otro día me cuentas la última mentira, estoy apenado por haberte entretenido, picale pá'l Seguro amigo-
El rostro del ingenioso se llenó de alegría, pero para no romper el influjo logrado contuvo la sonrisa que amenazaba con abandonarlo, la detuvo apretando las hileras de sus dientes blancos e inmediatamente aceleró el paso dejando sumergido en un  mar de dudas al de la pinguica y se perdió al fondo por la calle lodosa. Con esta chispa de picardía producto del ingenio que le fluía por todos los poros de su piel, este moreno a causa del intenso sol del campo deslumbró a todos los de Costa Rica, Sinaloa, con esa genialidad quiero recordarlo y, estoy seguro que muchos en el pueblo guardan más de una de Chinto Mentiras.

                            Dr. Nicolás Avilés González


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Eloisa y Miguel Pimienta

                                        Eloísa y Miguel Pimienta

De las lunas, la de octubre es más hermosa,
porque en ella se refleja la quietud de
dos almas que han querido ser dichosas
al arrullo de su tierna juventud.
Corazón que has sentido el placer en las noches de octubre...


La letra de esta linda melodía propia del cancionero popular mexicano no dejaba de sonar en la mente de aquella joven piel canela, ojos color de mar y pelo azabache, el ambiente era propicio y encantador, no calor que casi siempre se siente en este Estado, hoy no ruborizaba, arriba el cielo lucía una luna plena que bañaba de plata la campiña sinaloense. Era el mes de octubre, el de las lunas bonitas. La noche era embriagadora e invitaba a la pasión. Eloísa se acompañaba de un joven labrador que hacía tiempo le robaba el sueño, la oportunidad era única, paseaban a la vera del río y los arrullaba el canto perenne del Baluarte; agua que de momento se volvía brisa, que luego era arrastrada por el viento suave que bajaba de las montañas y acariciaba sus caras juveniles. La pareja se hallaba embelesada, temblaban ante el contacto de sus pieles y ante el roce de sus labios. Era su primera cita de amor, ella, contagiada por lo bello del momento comentó a Miguel sus pensamientos de la manera siguiente- El embrujo de ésta noche me hace que me trasporte lejos... Me veo junto a tí remando en una barca en la inmensidad de la mar- Miguel la escuchó con atención, pero no dijo nada acerca de lo vertido por la jóven, era un hombre poco expresivo, como son los curtidos por las faenas del campo. El murmullo del agua y del viento no cesaban de amenizar la soledad, ante la actitud del joven, ella insiste con una pregunta que enseguida hace al de tez blanca, facciones finas, ojos de miel y pelo dorado- ¿Para qué te gusta la noche Miguel?, esperaba, desde luego una respuesta llena de poesía y plena de pasión acorde al instante,  sin embargo el hombre contestó parco y de bucólica manera-Para cortar hoja de maíz Eloísa, ya sabes que de día hace un calorón de la chingada- Al escuchar, Eloisa rompió con el influjo que había invadido su silueta esculpida por los dioses, se encogió, las palabras del labrador fueron duras como el sonido cuando rompe una gran  ola en la roca, violento, sacudió sus sentidos, desapareció la ilusión, se le cayeron las alas con las que flotaba y sólo acató a decirle - Llévame a casa- inmediatamente después la pareja desapareció entre el caserío mientras la luna iluminaba de manera esplendorosa el cielo sereno en aquella noche de octubre en El Rosario, Sinaloa.
                
                              Dr. Nicolás Avilés González



lunes, 24 de octubre de 2011

 


Este era un viejito que iba por la bardita, en ese momento un niño le pregunta ¿Hey, viejito por qué andas por la bardita?, el viejito se descuidó y pum que se cae. Y colorín, colorado, este cuento se ha ter-mi-na-do.
ignoro si el cuento les guste, pero ayer a mis hijos y hoy a mi nieto le encanta. Se los comparto
                               

                                                    Dr. Nicolás Avilés González

sábado, 22 de octubre de 2011

                              PUEBLOS MÁGICOS DE SINALOA

   El proyecto federal de pueblos mágicos aparece en el año 2001 como propuesta de la Secretaría de Turismo con el objetivo fundamental de fomentar la afluencia de paseantes a muchas comunidades, que a pesar de tener que mostrar algo sensacional estaban casi en el abandono. Dichos pueblos deberían de poseer una arquitectura urbana basada en edificios construidos en la época colonial hasta el siglo XIX bien preservada. Además que sus espacios tuvieran bellezas naturales a sus alrededores para ofrecer turismo de aventura, una cultura propia que se mostrara en manifestaciones genuinas como danza, música y ceremonias propias de la región.
Se buscaba que el lugar generara un ambiente acogedor, único, mágico, que evocara reminiscencias que pudieran transportar a los visitantes nacionales y extranjeros a un pasado glorioso.
En toda la república hay pueblos que aún conservan  la esencia de esas épocas; el vecino estado de Sonora tenemos a Álamos que nos muestra su gran teatro, recinto oficial del festival estatal de cultura. En Nayarit tenemos a la isla de mexcaltitán, lugar legendario donde se supone salieron los aztecas a fundar Tenochtitlán; San Luis Potosí con su misterioso Real de Catorce que fue abandonado al agotarse la producción de metales preciosos, pero desde tiempos inmemoriales representa la ruta del huichol en sus ceremonias sagradas. El estado de Jalisco no podía dejar de aportar estas joyas y para muestra Tequila, Tapalpa y siguiendo en el occidente la legendaria Cómala de Juan Rulfo en el estado de Colima y viajando hacia el bajío, Querétaro aporta el pueblo de Bernal donde el atractivo principal es la energía que emana su montaña. Guanajuato tiene para visitar Dolores Hidalgo donde el cura Miguel Hidalgo lanzó su proclama de independencia y no podemos olvidar el precioso pueblo de San Miguel de Allende; el el estado de Hidalgo, en la ruta de la montaña encontramos los Prismas Basálticos y la hacienda de San Miguel Regla y el mineral de El Chico; en Chiapas tenemos para el turismo nacional y mundial al precioso San Cristóbal de las Casas, lugar donde se juntan las diversas etnias de las comunidades que lo circundan, en un día de tianguis encontramos tzotziles, tzentales, tojolobanes, lacandones, dándonos un festín multicolor sin par; en Veracruz sobresale la tierra del músico poeta Agustín Lara, Tlacotalpan a la vera del río Papaloapan.

Calle típica de Cosalá

La tierra de la tambora también tiene lo suyo, así enclava en las estribaciones de la sierra madre muy cerca de los límites con el estado de Rango tenemos a Cosalá que aún hasta estas fechas le siguen estrayendo metales preciosos los hombres de la tierra y, queda el recuerdo de otros minerales ya extintos que alguna vez aportaron sus riquezas a la nación como Nuestra Señora y Guadalupe de los Reyes, pueblo, este último que muestra su auge a través de las construcciones majestuosas y su iglesia monumental. Hoy abandonadas casi en su totalidad.
la cabecera municipal de Cosalá con sus retorcidas callejuelas cubiertas con piedra bola del río invita a su pasado colonial, piedra que hace que los herrajes de cascos de las bestias de carga al caminar nos produzca un sentimiento especial. Sus edificaciones portentosas como el "Museo del Mineral" protegido por paredes de un metro de espesor son simplemente impresionantes. Frente al museo tenemos la catedral de Santa Úrsula, enclavada en el corazón del pueblo que le da un distintivo señorial.
Entre sus callejones corren leyendas, relatos que parecen salir desde el adobe con lo que están construidas la mayoría de su caserío, nos cuentan de, rebelde Tino Nevarez con su movimiento minero, del caudillo Eraclio Bernal, mártir del movimiento pre-revolucionario nacido en el Chaco, San Ignacio, pero que luchó en tierras del mineral de las "once mil virgenes"; y para los que les gusta el ciclismo de montaña y el manejo Off Road el municipio les ofrece la ruta de la presa Comedero que atrapa aguas dell río San Lorenzo. En este cuerpo de agua podrás disfrutar de los deportes acuáticos y con suerte disfrutarás de un buen filete de lobina negra. Aguas abajo se encuentra San José de las Bocas que aporta algo de la historia de la minería regional y además su "agua caliente", que dicen los lugareños que son medicinales y pueden curar el reumatismo. Hoy podemos admirar los socavones de las minas abandonadas.
Para los que gustar observar los vestigios pre-historicos, existen pinturas rupestres no muy lejos de la plazuela que está frente a la catedral, para los aficionados a la música de banda, seguramente a través de algún balcón de sus casonas escucharán la voz del "Trovador del Campo", Luis Pérez Meza, hijo prodigo del mineral. La cascada de Vado Hondo desde luego que refrescará tu cuerpo y sentirás el deleite de sus aguas al caer sobre tu espalda y de darte un chapuzón en sus múltiples fosas. Pero lo más interesante es que encontrarás siempre una sonrisa en los labios de sus habitantes y especialmente de sus hermosas mujeres.


Palacio de gobierno de El Fuerte

En el norte, rumbo a las estribaciones de la sierra madre y colindando con el municipio alteño de Choix, rodeado prácticamente de agua por las presas Josefa Ortiz de Dominguez, la Miguel Hidalgo y muy cerca de aquí la colosal Luis Donaldo Colosio, en honor al malogrado político sonorense de Magdalena de Kino, todas sobre el río Fuerte que viene de las lluvias y deshielos del vecino Estado de Chihuahua. Vasos donde se practica la pesca deportiva y sus aguas calman las sed de miles de hectáreas desde el Carrizo hasta el municipio de Guasave en el centro del estado, llamado a mucha honra el "Granero de México". Pues en este lugar le gustó al capitán español Francisco de Ibarra para fundarlo en 1563, caserío que poco tiempo después fue destruido por los tehuecos, ameritando la construción de una fortificación que resistiera los ataques, por lo que tomo el nombre de "El Fuerte" y en honor a los condes de Montesclaros. Desde entonces se denomina El Fuerte de Montesclaro. Ya emitida la primera constitución por allá en 1824 del México independiente se conformó el Estado de Occidente que abarcaba desde el sur de Arizona, sonora hasta sinaloa, siendo esta villa su capital. Por todo lo anterior conserva el olor a pueblo colonial, y por lo mismo está lleno de leyendas, como la de Alejandro Vega que emigró desde El Fuerte después de que perdió a María de la Luz Gaxiola su compañera y el negocio de la minería se le vino abajo, decidió ir a probar fortuna a la Alta California llevándose con él al niño Diego Vega Gaxiola que tiempo después este migrante sinaloense se convertiría en" El Zorro", un férreo defensor de sus paisanos en las tierras recién despojadas a México por el gobierno americano.
Es también lugar de nacimiento del General Plácido Vega que luchó contra su Alteza Serenísima, Antonio López de Santa Ana y además contra los invasores franceses en 1963 y el no menos importante el hijo de Charay, el recio General Rodolfo Fierro, segundo de a bordo del General Francisco Villa en la División del Norte.


Matachines en El Fuerte

El Fuerte ofrece a sus visitantes las casonas coloniales adornadas con bellos colores mexicanos, los petroglifos del Cerro de la Máscara que datan entre 800 y 2500 años y las sorprendentes danzas; Pascola, Venado y Matachines que bailan los yoremes en las festividades de semana santa. Orgullosamente poseemos dos pueblos mágicos en nuestro estado y esto es para celebrarlo, vamos pues a disfrutarlos ¡ Los invitamos!

Dr. Nicolás Avilés González

sábado, 8 de octubre de 2011


UN MEXICANO EN EL TITANIC

Hasta agosto de 2011 ignoraba que un mexicano fue pasajero en el primer viaje del legendario transatlántico Titanic. Confieso que no había leído algo sobre el particular, ni mucho menos vi la película, pero después del encuentro con Antonio Uruchurtu en la ciudad del sol en el vecino estado de Sonora, me decidí a investigar sobre el particular.
Manuel Uruchurtu Ramírez nació el 17 de junio de 1872 en la ciudad de Hermosillo, curso la instrucción primaria, secundaria y preparatoria, luego se dirigió a la ciudad de los palacios. ingresando a la Real y Pontificia Universidad de México donde lograría su grado de Licenciado en Derecho. Misma institución que posteriormente a través de la lucha de José Vasconcelos y la de muchos mexicanos ilustres lograría su estatus de autónoma, llamándose a partir de entonces: Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Tiempo después nuestro personaje, dada su gran actividad política, militar  (obtuvo el grado de Coronel) y de litigar a favor del Estado Mexicano en su lucha por recuperar el Chamizal en el Paso del Norte, lograría un escaño por su lugar de origen en la cámara de diputados. Cuando fue depuesto el general Porfirio Diaz, héroe de la batalla del 2 de abril contra las tropas invasoras francesas y posteriormente dictador y que  fue retirado del poder por medio de la lucha armada que inició el 20 de noviembre de 1910 y después obligado a salir del país fue acompañado por  Ramón Corral al destierro, ambos partieron en el buque alemán denominado Ypiranga con destino a la Francia para luego instalarse a las riveras del Sena en la ciudad eterna de París; lugar donde ambos pasaron el resto de sus días.
Ramón Corral, gobernador porfirista en el Estado de Sonora, y a la sazón de las muestras de fidelidad con Diaz llegó a ser su vicepresidente, esto sucedió después que este personaje siniestro sofocó el movimiento de los yaquis y apresó y dio muerte al gran caudillo de esta tribu, José María Leyva Pérez, alias "Cajeme", que en su idioma de raíces cahitas significa "el que no bebe". Este político en su afán de despojar de sus tierras a los yoremes  para dárselas a los yoris (feroces), los masacró, y no conforme con eso, cuando estos naturales estaban en paz, los pocos que sobrevivieron a las infames matanzas del ejercito federal los deportó a las haciendas enequeneras en el Estado de Yucatán. Muriendo muchos de esta etnia durante tan larga travesía. Fueron pocos los que después de la caída del dictador pudieron regresar desde las tierras del Faisán y el venado al valle del yaqui.
Una añeja amistad unía al licenciado Uruchurtu con Corral, y éste el motivo que lo llevó hasta la ciudad luz con el fin de asistir a una fiesta que daba el exvicepresidente. Durante su estancia convivió con Guillermo Obregón que conocía con antelación ya que era yerno del nativo de Álamos y además presidente de la Gran Comisión de la cámara de diputados, a la que pertenecía por cuarta ocacion el   aludido.
El legislador por Sonora pernoctaba en una de las habitaciones del hotel "Gran París" cuando recibió la visita de Guillermo y por situaciones no claras aceptó de este el boleto número PC.17601 de primera clase con el que días después abordaría el Titanic para su regreso para América.
Obregón navegaria a Veracruz a bordo de un buque de menor calado, denominado "Francés" o "París", Manuel Uruchurtu tendría el honor de ser un pasajero más en el viaje inaugural del navío más impresionante fabricado hasta esos días, sustituyendo a Guillermo. Situación que seguramente no le dasagradó ya que el 8 de abril de 1912 envió una postal con la foto del Titanic a sus padres, asegurándoles que pasaría a saludarlos y a contarles sus experiencias en dicha travesía, que lo haría  en su paso hacia el centro del país donde radicaba.
El coloso zarpó de Southamton, Inglaterra a las 12.15 hrs del día miércoles 10 de abril de 1912 y con facilidad arrastró sus 269 metros de eslora, 28 de manga y sus 18 de altura. Estaba equipado con todos los adelantos de navegación de la época tanto que los expertos llegaron a declararlo como inhundible. El arranque fue de mal presagio ya que al salir del puerto ingles casi colisiona con el buque "New York" que hacía maniobras en la cercanía, situación de lo demoró por más de una hora su partida. Superado el incidente cruzó el Canal de la Mancha rumbo a Cherburgo, Francia, donde recogería a otros pasajeros; ahí lo esperaba Manuel Uruchurtu.

el 11 de abril de 1912 hizo escala en Queentown, Irlanda donde subió pasajeros a la sala de tercera clase. Luego avanzó a toda maquina hacia Nueva York,propulsado por sus cuatro gigantescos motores y por una turbina que se alimentaba con montañas de carbón de roca que movían sus tres hélices de bronce y con ello desplazaban las 46, 328 toneladas de acero que constituían su estructura, lo hacía a una velocidad de 23 nudos o 43 kilómetros/hora que era un record para la época. Navegó sin contratiempos durante cuatro días y cuando llegaron a las costas de Terranova el vigía Frederick Flit avistó la presencia del peligro que representaba un iceberg que se alzaba treinta metros sobre el nivel del paño del agua y a una distancia de 500 metros por lo que avisó a William Murdoch que a pesar de las maniobras de urgencia terminó rozándolo con el casco de la nave haciéndole una herida de muerte.

A las 2:20 hrs. de la madrugada del día 15 de abril de 1912, se daba la voz de alarma de que las frías aguas del océano estaba entrando a los compartimentos del barco y según el capitán Edward John Smith y sus ingenieros calcularon que tenian dos horas para abandonarlo. El transatlántico llevaba un total de 2224 pasajeros y las balsas de emergencia sólo salvarían a 1778, tendrían que morir 446.
La logística fue rescatar a la brevedad los de primera clase, y por ser miembro del gobierno de México e ir en primera clase a Uruchurtu se le asignó el bote número 11 y cuando hubo completado el cupo no se permitió por razones de seguridad subir a nadie más. En esos momentos el "inhundible" daba muestras de irse a las profundidades de las aguas por lo que nuestro compatriota ya estaba a salvo.

Enseguida, del montón, de manera súbita aparece una mujer relativamente joven con una niña en brazos suplicando a los guardias que se le permitiera subir a dicho bote salvavidas. Estos fueron inflexibles, pero ante la suplica lastimera y de argumentar que las esperaba el papa de la niña en Nueva York, nuestro legislador se conmovió e inmediatamente dio muestras de solidaridad y caballerosidad elevadas hasta las últimas consecuencias, cediéndole su lugar en el bote 11. El sonorense sabía que había firmadó su sentencia de muerte, por lo que pidió a la mujer que le prometiera que iría hasta la casa de sus padres en Hermosillo a contarles sus últimas palabras pronunciadas en vida; era su despedida y además le reiteró que los amaba con toda el alma. Cabe aclarar que en este dato fue confirmado por Antonio Uruchurtu. No la envió a Jalapa con el mensaje a su esposa Gertrudis Caraza y Landeros y a los siete hijos que procreó Manuel con ella como se afirman algunas de las bibliografias revisadas.

después de cederle su lugar, nuestro mexicano regresó al buque que minutos antes ya había dejado; navío que estaba dañado y por lo mismo le quedaba poco para perderse en las aguas gélidas del Atlántico Norte. Seguramente ya en este, se reconforto con las melodiosas notas que entonaba la orquesta que dejo de tocar hasta que murieron ahogados. Nunca se recupero el cuerpo del sonorense. Tiempo después llegaba Guillermo Obregón al puerto Jarocho sano y salvo con el boleto que le correspondía a Uruchurtu. No  cabe duda que el destino está determinado por un poder superior.

Horas después del naufragio, el "Carpathia" rescató a la pasajera que viajaba en segunda clase, a la niña que llevaba en brazos del bote en el que debió haber estado nuestro connacional, la subieron a bordo junto con 704 personas más, el resto pereció.

Después se supo que la niña no era hija de Elizabeth Ramell Nye, que la tomo aprovechando la confusión que reinaba en esos momentos de apremio, y también, el mundo se dio cuenta que nadie la esperaba en Estados Unidos ya que era viuda. Estos datos salieron a la luz. La inglesa dos años después de la tragedia visitó a los padres de Manuel cumpliendo su palabra empeñada con nuestro paisano en el momento sin retorno. La caballerosidad del legislador mexicano le hizo perder la vida, sucumbió al embrujo de sus principios y de sus excelsos valores humanos que lo acompañaron hasta el último día de su existencia.

Recientemente el cabildo de la ciudad  de Hermosillo nombró héroe de la caballerosidad a Manuel Uruchurtu Rámirez a propuesta de Antonio Uruchurtu, nieto del "Regente de Hierro" Ernesto Uruchurtu Peralta y sobrino bisnieto de nuestro personaje. Para el 15 de abril de 2012 fecha en que se cumplirá el primer centenario del hundimiento ya se están haciendo los tramites correspondientes para que sea nombrado héroe nacional de la caballerosidad por la cámara de senadores, mínimo homenaje que se le puede brindar a este ser excepcional que perdió la vida mostrando al mundo el espíritu mexicano y dejando constancia para siempre de su monumental estatura humana.

                          Dr. Nicolás Avilés González

viernes, 30 de septiembre de 2011

LUPITA LA NOVIA DE CULIACÀN

         











                                           LUPITA LA NOVIA DE CULIACAN


 Mi primer encuentro con Lupita La novia de culiacán fue alguna de las pocas veces que mi padre me llevó a esa ciudad, estaba con el antebrazo derecho fracturado por lo que la visita obligada a un médico en esta localidad. Y aunque Costa Rica está cerca, parecía que estaba al otro lado del mundo, ya que entonces había problemas con la posibilidad de que coincidieran los tiempos con el trabajo de mi padre y muy poco dinero para hacerlo. Esta vez no había de otra y se hizo el esfuerzo.
El taxi en el que nos desplazábamos circulaba por la única avenida que cruza de norte a sur la ciudad, recuerdo pocos autos y que se encontraba despejada. El semáforo marcó luz roja justo frente a la catedral erigida en honor a San Miguel Arcángel, de pronto atraviesa frente a mis ojos una imagen fantasmagorica, era una mujer vestida de novia con ojos color miel, sobre su cabeza un velo de tul blanco que dejaba ver su cara huesuda, las cejas y la boca intensamente maquillada. Aquello fue  terrible para mi como niño, de momento creí que era un fantasma, un ánima en pena; me dio miedo. seguramente el taxista notó el tamaño de mis ojos ante la sorpresa, y me dijo- No tenga miedo Mi'jo, es la Lupita La novia de Culiacán. Mucho tiempo resonó en mis oídos "Lupita La novia de Culiacán".

Guadalupe Leyva Flores, caminaba a diario por las calles del centro en el viejo Culiacán portando su hermoso traje de novia. La encontrabas en la "Casa Grande", en "Almacenes Garcia", en la calle Hidalgo, en la Ángel Flores y en el pórtico de Catedral. No pocas veces la escuché gritar con voz en cuello solicitando una entrevista con el señor obispo, para que sirviera de intermediario entre ella y el Papa, con el objeto de revelarle el encargo que recibió de la virgen de Guadalupe para recuperar el tesoro de la Divina Providencia. Lo pedía con un a voz aguda. chillante tanto que taladraba mis oídos; la más de las veces emitía sonidos guturales inenteligibles y después se sumía en silencios prolongados.

Cuando pasaba por la calle Hidalgo frente al edificio donde cursaba mi bachillerato la tomaba del brazo y caminaba desde la calle Andrade y pidiendome a gritos- suéltame, suéltame- intentaba zafarse de mi brazo adolescente, ahí, en la calle Paliza lograba soltarse. La invitaba a que fuéramos a casarnos. Después avanzaba hacia catedral.
A esas horas se notaba fresca ya que sólo llevaba caminando dos cuadras desde el Hospital del Carmen que era su residencia.

La gente murmuraba que se había enloquecido ya que le mataron al novio al entrar a Catedral. Contaban que fue un tal Ernesto que era su enamorado eterno desde la adolescencia y nunca se lo confesó. El día que Jesús le pidió matrimonio y ella aceptó fue a comunicarle la buena nueva al amigo. Este no pudo ocultar su desasosiego por tan infausta noticia y enseguida se atrevió a decirle los sentimientos que guardaba para con ella. Lupita le contestó  que el amor que sentía por él era el mismo que se siente por un hermano. Y que ya había dado su palabra y que además lo invitaba como padrino de bodas, cosa que el joven aceptó de mala gana.

Pronto llegó la fecha de la ceremonia nupcial. En la puerta de Catedral la esperaban Ernesto y Jesús y muchos invitados, instantes después llegó Lupita acompañada de un séquito de amigos y familiares, venía vestida de blanco y se miraba preciosa. Al ver a Jesús esperándola en el quicio del Portón de Catedral se abalanzó hacia él y se fundió en un abrazo que selló con un apasionado beso en la boca. Los ojos de Ernesto despedían fuego; los celos y la rabia lo dominaron y de entre sus ropas sacó un revolver y sin más lo vació en el cuerpo de su amigo. Jesús cayó al suelo y al poco tiempo murió en brazos de su prometida. Viendo ésta escena de ternura, Ernesto no aguantó más, sus celos lo cegaron, e inmediatamente elevó su pistola pegándose un balazo en la cabeza muriendo al instante, su cuerpo cayó al lado de sus amigos. Lupita perdió el juicio y así a partir de ese momento trágico soportó vestida de novia durante más de treinta años el sofocante calor de los veranos en Sinaloa. Lo hizo hasta su muerte el 12 de mayo de 1982.
Ahora parece que camina por las calles del centro de culiacán, que en prolongados soliloquios platica con su novio y que aún ora por el tesoro de la Divina Providencia en el pórtico de la Catedral de Culiacán

                                  Dr. Nicolás Avilés González